Todas las palabras que pudiese decirte, serían en vano.

A ti, que has poblado mi cama,
que has dormido mi pecho,
que has revolucionado mi vida.

A ti, podría decirte
que eres
la mejor tormenta,
el mayor desastre natural,
la más sublime tortura.

A ti, podría decirte
que la noche esta de ojos abiertos
si vienes en sueños y me besas,
si te marchas sabiendo el camino de vuelta.

A ti, podría decirte
que has matado a mi vida anterior,
que has cosido mis alas rotas
y me has dejado en libertad.

A ti, podría decirte
que me faltan las palabras
cuando me robas un beso
y entre sollozos me dices: mía.

Todas las palabras que pudiese decirte, serían insuficientes.
Por eso, simplemente: tuya.



Eva Neruda.

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