El cielo sin Tierra es solo aire.

Han pasado varias semanas ya desde la ultima vez que me rozaron tus labios. Han pasado las tormentas de mi mente y me paro a pensar si es lo correcto. Me siento confusa, agobiada y frustrada pues no sé que llevo dentro. Si es solo nostalgia por haber pasado los mejores meses a tu lado, o es que realmente estaba enamorada y no lo sabía.

La única pista que tengo es que cuando no estoy sola en la agonía de mi habitación fría, no te echo en falta. Quizás sea eso, ya no te pienso a cada hora a cada minuto de cada día. Pero si echo de menos todas las tardes de cine, los días 20 con bombones y flores o las noches entre sábanas arrugadas. Es cierto, fuiste importante en mi vida, llegaste a una parte de mi que nadie supo conocer y tu lo lograste con tal sutileza, que no me di cuenta. Quizás fuiste el amor de mi vida, quizás no era nuestro momento o estábamos destinados a no ser (qué típico). Excusarse en clichés cuando sabemos perfectamente que las cosas si pasan, es por algo . 



Dejamos de sentir lo que sentíamos en un principio. No se puede vivir el enamoramiento eternamente. La chispa se termina apagando. Pero amor, te quise y te quiero, aunque estemos destinados a no sentir por el otro, a no cumplir todos esos planes de futuro, a no compartir esta vida. 



Qué fácil es olvidar que el cielo sin Tierra es solo aire.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La risa que debe ser amada

El último día que fuimos